Joven aun entre las verdes ramas
de secas pajas fabrico su nido;
la vio la noche calentar sus huevos;
la vio la aurora acariciar sus hijos.
Batio sus alas y cruzo el espacio,
busco alimento en los lejanos riscos;
trajo de frutas la garganta llena
y con arrullos desperto a sus hijos.
El cazador la contemplo dichosa...
¡y sin embargo disparo su tiro!
Ella, la pobre, en su agonia de muerte
abrio sus alas y cubrio a sus hujos.
Toda la noche la paso gimiendo
su compañero en el laurel vecino...
Cuando la aurora aparecio en el cielo
baño de perlas el hogar ya frio.

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